EL PRINCIPIO DE BUENA ADMINISTRACIÓN Y LA EJECUTIVIDAD DE LOS ACTOS DE RESTABLECIMIENTO DE LA LEGALIDAD URBANÍSTICA
El principio de Buena Administración es un principio transversal y clave que articula el funcionamiento de las Administraciones Públicas en su relación con los ciudadanos y que tiene especial relevancia frente al ejercicio de potestades administrativas, como las que comprende la disciplina urbanística, que requieren el reconocimiento de ciertas prerrogativas para tal ejercicio, entre ellas la autotutela ejecutiva de los actos administrativos mediante los que se materializa.
A su vez la disciplina urbanística está dotada de una función protectora de unos bienes jurídicos relevantes de dimensión colectiva que requiere siempre una ponderación de su aplicación frente a los intereses particulares de aquellos frente a los que se dirige, resultando necesario tener en cuenta esta función protectora colectiva en el control que despliega el principio de Buena Administración sobre el ejercicio de las potestades administrativas de disciplina urbanística.
The principle of Good Administration is a cross-cutting and fundamental principle that underpins the functioning of Public Administrations in their relations with citizens and is of particular relevance in the exercise of administrative powers, such as those encompassed by planning enforcement, which requires the recognition of certain prerogatives for their exercise, including the executive self-enforcement of the administrative acts through which such powers are implemented.
At the same time, planning enforcement serves a protective function in relation to significant legal interests of a collective nature, which always requires a balancing of its application against the individual interests of those to whom it is directed. It is therefore necessary to take this collective protective function into account when assessing the role played by the principle of Good Administration in the exercise of administrative powers relating to planning enforcement.